Y yo que pensaba que en la milésima del segundo entendería las
situaciones que se dan en medio del universo pequeñísimo de mis
instintos.
Que tanto he perdido para el desapego de mis deseos y mis astucias,
Que tanto he perdido para el desapego de mis deseos y mis astucias,
desenfrenada la austera conciencia,
perdiendo llaves en pajares llenos
de agujas,
para que la carne sirva de alfiletero,
de receptor de dolores
hasta ajenos,
hasta certeros.
Quisiera hacer del arte amor y del amor besarte,
Quisiera hacer del arte amor y del amor besarte,
combinando todo lo que sea que soy,
con todo lo que no tengo idea de
como será.
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